¿Qué es el balón intragástrico?

El Balón Intragástrico (BIG) es un recurso clínico para el tratamiento de la obesidad que consiste en la colocación de un balón de silicona en el estómago por vía endoscópica, que rellena aproximadamente el 50% de la cavidad gástrica, reduciendo el apetito y aumentando la saciedad. Cuando está bien indicada, proporciona una valiosa oportunidad para reeducar los hábitos alimentarios y mejorar la relación del individuo con la comida y los impulsos de hambre. Es un método de tratamiento que se utiliza desde hace varios años y que se ha perfeccionado con la mejora de la calidad y la seguridad de los balones más modernos.

¿Cómo es la colocación y retirada del Balón Intragástrico?

El proceso de colocación se realiza con el paciente bajo una ligera sedación (sin necesidad de anestesia) con inserción y llenado guiados por endoscopia y dura unos 30 minutos. Aunque no es un procedimiento quirúrgico y no requiere hospitalización, normalmente se realiza en una sala totalmente preparada para este tipo de procedimientos. Tras la colocación, el globo se llena con 400 a 700 ml de una solución salina con contraste y colorante. El paciente conserva el balón durante 6 a 12 meses, cuando se retira también por endoscopia y sedación

¿Cuáles son las ventajas de BIG como método para tratar la obesidad?

Las principales ventajas son (1) la reversibilidad: el BIG puede retirarse en cualquier momento en caso de cualquier intolerancia; (2) la seguridad: bajo riesgo de complicaciones y (3) la repetibilidad: el BIG puede colocarse sucesivamente, si es necesario. Otra ventaja es que, al promover la pérdida de peso sin necesidad de utilizar fármacos supresores del apetito que actúan sobre el sistema nervioso central, es una buena alternativa para los pacientes que presentan intolerancia, contraindicaciones o falta de respuesta a estos fármacos. Sin embargo, es importante destacar que el BIG es un método temporal (de 6 a 12 meses), que requiere un fuerte compromiso por parte del paciente y que además tiene un coste más elevado que el tratamiento farmacológico.

¿Cuál es la pérdida de peso esperada con el Balón Intragástrico?

Aunque la pérdida media se sitúa entre el 15 y el 20% del peso inicial, esta pérdida es muy variable y depende de varios factores como el peso inicial, la adaptación, el volumen de llenado, la disposición emocional al cambio, el cumplimiento del control clínico y nutricional, el grado de actividad física, el metabolismo basal, etc. La pérdida mínima esperada para considerar que el tratamiento ha tenido éxito es del 10% del peso inicial, pero hay varios pacientes que pierden más de 30 kg. La motivación y la disciplina para aplicar los cambios son los grandes determinantes de este resultado.

¿Cómo puede ayudar el Balón Intragástrico a perder peso?

Sabemos que el estómago, cuando está vacío, segrega grelina, un potente estimulante del apetito en el cerebro, y hasta ahora no hay ningún medicamento que inhiba la secreción de esta hormona. Así, la distensión del estómago por el globo provoca una disminución de la secreción de grelina (reduciendo el apetito) y aumenta la saciedad por su acción mecánica sobre el sistema nervioso autónomo.

¿Para quién está indicado el globo?

El Balón Intragástrico está normalmente indicado para pacientes con obesidad que ya han probado los demás tratamientos clínicos -dieta, actividad física y medicación- pero han tenido una respuesta insatisfactoria. También está indicado para quienes no toleran los medicamentos por sus efectos o no pueden utilizarlos por alguna enfermedad o condición clínica. Anvisa, la agencia reguladora brasileña, ha aprobado su uso para pacientes con un IMC superior a 27 (sobrepeso) y varios estudios ya han evaluado el BIG en pacientes preobesos con buena respuesta y seguridad.

¿Cuáles son las contraindicaciones para la colocación del Balón Intragástrico?

Antes de la colocación, es importante evaluar si el paciente tiene alguna contraindicación para la BIG, como úlcera péptica, hernia hiatal significativa, cirugía gástrica anterior, problemas de coagulación, esofagitis grave, uso crónico de antiinflamatorios y alcoholismo. De ahí la importancia de realizar pruebas de laboratorio y una endoscopia previa. También puede estar indicada una evaluación psicológica para valorar el grado de compromiso, comprensión y expectativas del paciente.

¿Qué cuidados debo tener después de colocar el BIG?

La primera semana es la que requiere más cuidados debido a la adaptación del organismo con la presencia del globo. Aunque el volumen del globo no es muy diferente del volumen de una comida habitual (teniendo en cuenta la comida y la bebida) debemos recordar que, en el caso de una comida, los movimientos del estómago favorecen su vaciado total, lo que no ocurre en presencia del globo. Por este motivo, se suelen recetar medicamentos para inhibir la acidez de estómago, así como los calambres, las náuseas y los vómitos que representan una respuesta fisiológica inicial del organismo al globo. Incluso con el uso de medicación preventiva, el 80% de los pacientes tienen algún episodio de vómitos en esta fase de adaptación. Además, hay que tener especial cuidado con la dieta, prescrita y seguida por un nutricionista especializado, inicialmente líquida, evolucionando a una consistencia pastosa y normalizando con el paso de los días, prestando especial atención a la masticación. Deben evitarse totalmente las bebidas alcohólicas. El seguimiento clínico y nutricional -y psicológico cuando sea necesario- es esencial para que el paciente aproveche al máximo los beneficios que aporta este método de tratamiento y consiga los resultados deseados.

¿Cuáles son las posibles complicaciones del Balón Intragástrico?

La BIG se considera hoy en día un método de bajo riesgo en comparación con otras formas de tratamiento de la obesidad, como la medicación y la cirugía bariátrica. Aunque son muy raras con los balones más modernos, las principales complicaciones ya señaladas son el desinflado del balón y la migración al intestino (normalmente se elimina durante la evacuación, pero raramente puede producirse una obstrucción), la aparición de úlceras gástricas, la colonización por hongos. Eventualmente puede producirse una deshidratación en los primeros días debido a los vómitos durante la fase de adaptación que responde bien a la reposición de suero. Estas complicaciones son raras, sobre todo cuando hay una indicación cuidadosa, una evaluación médica minuciosa antes de la colocación, la elección de un endoscopista experimentado, un seguimiento clínico y nutricional constante y, sobre todo, cuando se respeta la duración máxima de seis meses. Las complicaciones más observadas en los estudios se produjeron en pacientes que no volvieron para la retirada del balón en el plazo recomendado, lo que denota la importancia de una buena alianza médico-paciente a la hora de indicar este tipo de tratamiento. Debido a la presencia del colorante en el globo, en caso de desinflarse el globo, el paciente notará un color azul en la orina o en las heces, lo que le alertará para que busque consejo médico y planifique el mejor curso de acción.

¿Después de retirar el globo se puede recuperar el peso perdido?

De hecho, la colocación de un Balón Intragástrico puede tener sólo un efecto transitorio si el paciente no se involucra con los cambios en la dieta, el estilo de vida y sobre todo la autoestima que se pueden lograr en este tratamiento. Por lo tanto, se hace un gran hincapié en la preparación y el seguimiento profesional para que el paciente no se haga la ilusión de que el simple hecho de rellenar el estómago con un globo de silicona resolverá mágicamente sus problemas. Hay que recordar que la recuperación de peso puede ocurrir con cualquier tipo de tratamiento de la obesidad (incluso con la cirugía bariátrica) si el paciente no participa activamente en este proceso. En la práctica clínica vemos que seis meses suelen ser suficientes para que la persona, con la dedicación del paciente y un seguimiento clínico especializado, pueda perder peso, reeducar sus hábitos y ganar en salud. Y que después de la retirada, el paciente esté preparado para beneficiarse de los distintos recursos disponibles para la prevención de la recuperación de peso